Vivir la Vulnerabilidad

En el Mindfulness se entrena la atención Plena en el momento presente sin juzgar.

-Vivir en el aquí y en el ahora sin proyectarse en el futuro si no es para planificar.

-Vivir en la solución, en la aceptación; No enredarse con pensamientos y sentires pasados viviendo en la rumiación.

Este entrenamiento es diario, continuo, estar plena-mente en la vida. A las personas que asisten a mis talleres y que se resisten a la práctica formal, casi siempre con la premisa de que «no tienen tiempo», (saber que una práctica formal, de mindfulness es similar a la meditación, es sentarse en un cojín o acostarse, y observar la respiración, observar las sensaciones corporales, aquietar la mente…), les animo a que NO se olviden de la práctica informal. La práctica informal es aquella que entrenamos con las tareas cotidianas de nuestro día a día, al comer, al hablar, al escuchar, al observar lo que sentimos en situaciones agradables y no tan agradables; esta práctica no requiere que reservemos un rato extra en nuestro día a día, porque «uno» siempre se lleva encima, no puede olvidarse en casa, es necesario estar presente cuando uno se ducha, se lava los dientes, se calza, come… ¿¿¿dónde vamos a olvidarnos??? pues la verdad , donde nos olvidamos la mayoría de las veces, en la «mente», rumiando; aquí se hace necesario preguntarse, «¿de verdad que no tengo tiempo para cuidarme?, ¿de verdad que no tengo tiempo de estar atento a lo que hago, pienso o siento?. Sí, tengo tiempo, pero es necesario el entrenamiento en la Atención.

¿Y para qué puede valer esto de entrenar la Atención?, en verdad ¿es útil? Pues sí,sí y sí. Si tengo Atención en mi vida puedo darme cuenta de esos patrones mentales de comportamiento y de pensamiento que me secuestran y que repito una y otra vez; pensamientos que generan sufrimiento y comportamientos reactivos que no solucionan.

Con la Atención Plena puedo observar esos patrones de comportamiento y de pensamiento y buscar una solución, aprendiendo poco a poco a ser proactivo y no reaccionando constantemente al entorno; también puedo darme cuenta de aceptar situaciones y con ello emociones que me toca vivir sin luchar ni resistirme.

Y creerme si digo que no es fácil, porque esos momentos que no son tan agradables en la vida y que no se pueden cambiar los hechos , y que un@ está pensando en escapar corriendo o echarse a dormir hasta que pase todo, o hacer un agujero en el suelo y esconder la cabeza… esos momentos duros de la vida es donde más se hace evidente el entrenamiento constante en la cotidianidad.

Si me doy cuenta puedo preguntarme:

-¿desde dónde estoy viviendo la situación?, ¿desde la queja?, ¿desde la rabia?, ¿desde el rencor y el dolor?,¿desde la aceptación sin acción?

Darme cuenta hace que pueda orientar la atención a vivir la situación desagradable desde otro lugar, tomar partido vaya!!! responsabilizarse, ¿cuántas veces me he visto, te has visto secuestrad@ por pensamientos que no llevan a ninguna parte?, pensamientos que no hacen más que estar dando vueltas en la cabeza sin tomar acción…Pues es ahí donde entramos con esas prácticas informales. Con esos «darme cuenta» accionamos y buscamos soluciones, pero, desde la amabilidad; amabilidad hacia el discurso interno, a eso que me digo sobre lo que me está pasando y amabilidad de respuesta hacia el exterior.

Las situaciones no tan agradables de la vida forman parte de la misma y son procesos dolorosos y lentos y estos procesos son necesarios para sanar. No estoy pasando por una situación fácil y tengo el sentir a flor de piel y me doy cuenta como me atrapa la vulnerabilidad, como me siento pequeña ante ciertos gestos, palabras, silencios o actos, y como tengo que aceptar esa emoción que me recorre el cuerpo sintiendo que la situación me supera…y ahí es donde hay que dejarse sentir, que no pensar, y ese sentir duele y hay que respirarlo y transitarlo. Aceptar el proceso y vivirlo desde la amabilidad, hablarse a un@ mismo desde el cariño y el autocuidado , decirnos que todo es circunstancial, que toca vivir lo que toca porque la situación es a lo que invita, que todo pasa… ser uno su propio consuelo, su propio terapeuta. Y no va a dejar de doler automáticamente, claro que no!!!, pero se vive desde otro lugar que no es el machacarse mentalmente en el ¿Y por qué a mi?

CLAVES

…con esos «darme cuenta», accionamos y buscamos soluciones

…tomar partido vaya!!!, responsabilizarse

…desarrollar un discurso mental mas amable

…aceptar los procesos

…todo es impermanente

Lupita.Lalita